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jueves, 5 de abril de 2012

SIGNIFICADO DE LA SEMANA SANTA

Bueno en base a que estamos en estas fechas y fuera del cotorreo de las vacaciones playas y fiestas y para que no le perdamos el significado a esta semana les explico fuera de toda creencia el significado de la semana santa, espero les sea de interes.

La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección.

La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que finaliza en la Semana de la Pasión donde se celebra la Eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.

Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión. El ciclo vacacional que le corresponde a la Semana Santa en otros países, como Estados Unidos de América, es conocido como "Spring Break"

Los días más importantes de la Semana Santa son los formados por el llamado Triduo Pascual: La introducción al Triduo (el Jueves Santo y el Viernes Santo), en el que se conmemora la muerte de Cristo; Sábado Santo, en el que se conmemora a Cristo en el sepulcro, y el Domingo de Pascua de la Resurrección.

DOMINGO DE RAMOS

Se conoce como Domingo de Ramos al domingo en el cual se conmemora la entrada mesiánica de Jesús de Nazaret en Jerusalén para dar inicio así a su Pasión y Muerte en la Cruz. Dicho domingo da inicio a la Semana Santa
La liturgia del Domingo de Ramos es una de las más intensas de la Semana Santa y del año litúrgico que junto con las del Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección forman las celebraciones centrales del año.
El Domingo de Ramos es un día alegre y triste a la vez. La liturgia del Domingo de Ramos comienza con la bendición de las palmas y ramas de olivo. Los sacerdotes entran en procesión (la cual suele ser más larga que lo habitual) a celebrar la Misa. El color de éste día es el rojo, que representa a Jesús como rey en su entrada triunfal en Jerusalén (el rojo es color de reyes) y la Pasión del Señor (el rojo es el color de la sangre), celebrándose ambas en éste día.


Al comienzo de la celebración, el sacerdote viste de procesional (con capa pluvial roja), despojándose de ella al llegar al altar y colocándose la casulla roja, vestimenta propia de la Eucaristía. Se da la bienvenida y se lee el Evangelio de la entrada triunfal en Jerusalén. A continuación se bendicen las palmas y ramas de olivo que llevan en sus manos los fieles. Una vez se han bendecido las palmas y ramos de olivo, comienza la procesión de ramos, procesión litúrgica que forma parte de la liturgia del Domingo de Ramos, y que rememora la entrada triunfal del Señor en la ciudad de Jerusalén tal y como lo relatan los Evangelios:

Cuando la procesión llega al templo, se recibe a la gente que viene en procesión cantando, como hicieron los niños de Jerusalén cuando Jesús entró en la ciudad aquel primer Domingo de Ramos para celebrar la Pascua, en un ambiente de gran alegría. En ocasiones, acompaña en la procesión la imagen de Jesús montado en un borrico que se suele llamar "La Borriquilla".

Una vez que llegan los sacerdotes, que suelen ir al final de la procesión, continúa la misa. A partir de aquí la temática cambia y se pasa de una celebración gloriosa (bendición y procesión de ramos) a la misa de Pasión. Aquí es donde cambia la alegría por el dolor y la tristeza.

El sacerdote celebrante hace la oración que finaliza la primera parte de la celebración. Un seglar será el que irá explicando e informando a los fieles del desarrollo de la misa. El seglar va a adquirir un importante papel en la Semana Santa, ya que será el que irá informando a los fieles de lo que se va a ir realizando en las celebraciones del Jueves Santo, Viernes Santo y en la vigilia pascual del Domingo de Resurrección.

A continuación se leen las lecturas correspondientes al Domingo de Ramos, todas ellas, tanto las dos lecturas como el salmo, enfocadas a la Pasión del Señor.

El Evangelio que se lee éste día es la Pasión del Señor, que se suele leer dramatizado, para darle más énfasis por tres personas.

El sacerdote hará de Jesús, otra persona hará de sanedrín leyendo el resto de personajes que aparecen y un tercero hará el papel de cronista. La lectura es larga de modo que se suele invitar a que las personas que no puedan estar mucho rato de pie se puedan sentar.

Una vez se llega al momento de la crucifixión de Jesús todos los que estén sentados deben ponerse en pie al igual que los que han permanecido parados durante toda la lectura de la Pasión y cuando se llega al momento de la muerte del Señor, todos los fieles, incluidos sacerdotes y lectores se arrodillan en silencio.

La misa se desarrolla con una homilía más breve de lo habitual, debido a lo extenso del Evangelio. El resto de la misa se celebra con normalidad, destacando una mayor solemnidad durante la liturgia eucarística.

Al finalizar la misa, los sacerdotes nos invitan a que descansemos durante los tres día próximos (Lunes, Martes y Miércoles Santo) y que nos preparemos para celebrar el triduo pascual, y nos recuerdan que acabamos de entrar en los días claves de la liturgia cristiana.

LUNES SANTO

El Lunes Santo es el segundo día de la Semana Santa. A diferencia de otros días de la Semana Santa que cuentan con ceremonias singulares en la Iglesia Católica, el Lunes Santo continúa la celebración normal de la misa. Durante ésta, el Evangelio que es proclamado refleja el pasaje de la Unción en Betania, en casa de Lázaro, en el que una de las hermanas de éste, María le unge con costosos perfumes. La lectura corresponde al Evangelio de San Juan.


MARTES SANTO

El Martes Santo continúan las celebraciones de la Semana Santa cristiana, que conforme va acercándose los días de los principales cultos (Jueves y Viernes Santo) siguen su reflexión acerca de diversos pasajes de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret. Son días propicios para la reflexión profunda en los que la Iglesia invita como en una "última llamada" a acercarse al sacramento de la confesión con el fin de estar preparados para vivir la Vigilia Pascual y el gran acontecimiento de la Pascua. El cristiano debe estar en gracia de Dios para participar con toda la Iglesia del gran banquete de la Eucaristía en la Misa más importante del año.

MIERCOLES SANTO

La primera parte de la Semana Santa cristiana llega a su fin con la celebración del Miércoles Santo que  marca el final de la Cuaresma y el comienzo de la Pascua. El Miércoles Santo es el día en que se reúne el Sanedrín, el tribunal religioso judío, para condenar a Jesús.

JUEVES SANTO

El Jueves Santo es una fiesta cristiana que se celebra el jueves anterior al Domingo de Resurrección, dentro de la Semana Santa, y que abre el Triduo Pascual. En este día la Iglesia católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena y el lavatorio de los pies realizados por Jesús.

El Jueves Santo se rememora la Institución de la Eucaristía en la celebración de los Santos Oficios. Una vez que éstos han terminado se rememora la agonía y oración de Jesús en el huerto de los olivos (Getsemaní), la traición de Judas y el prendimiento de Jesús.

En este día, por la mañana, tiene lugar la llamada Misa crismal, que es presidida por el Obispo diocesano y concelebrada por la totalidad de su presbiterio. En ella se consagra el Santo Crisma y se bendicen los demás óleos, que se emplearán en la administración de los principales sacramentos. Junto con ello, los sacerdotes renuevan las promesas realizadas el día de su ordenación. Es una manifestación de la comunión existente entre el obispo y sus presbíteros en el sacerdocio y ministerio de Cristo. Es recomendable litúrgicamente y es de práctica común celebrarla en la catedral de cada diócesis.

Los oficios de Semana Santa llegan el Jueves Santo a su máxima relevancia litúrgica. Este día es la Introducción al Triduo Pascual que culminará en la vigilia que conmemora, en la noche del Sábado Santo la Resurrección de Jesucristo.

Los Santos Oficios del Jueves Santo se celebran en una misa vespertina en la tarde de dicho día al caer la tarde, a partir de la hora nona, (las tres de la tarde aproximadamente) que es la hora a la que termina el tiempo de Cuaresma. El Jueves Santo es tiempo de Cuaresma hasta la hora nona, es decir, toda la mañana hasta las tres de la tarde. A partir de ahí comienza el Triduo Pascual, que durará desde la tarde del Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección. En la celebración, participa junto a los sacerdotes celebrantes, un seglar, que será el que nos irá informando de lo que se va a ir celebrando a lo largo de éstos oficios.

Los sacerdotes entran, pero de nuevo con cantos, pues ya ha terminado la Cuaresma y se va a celebrar uno de los momentos más importantes del año litúrgico, la Institución de la Eucaristía y el mandamiento del amor. Los cantos de esta celebración están enfocados a la celebración de la institución de la Eucaristía. El color de ésta celebración es el blanco en honor a la Eucaristía sustituyendo al morado cuaresmal.

Dentro de los oficios del día, adquiere un destacado simbolismo el lavatorio de pies que realiza el sacerdote lavando los pies a doce personas a modo de los doce apóstoles y en el que recuerda el gesto que realizara Jesús antes de la Última Cena con sus discípulos, realizándose antes del ofertorio. En ésta celebración se canta de nuevo el "Gloria" a la vez que tocan las campanas de la torre y campanillas de mano, y cuando éste termina, las campanas dejan de sonar y no volverán a sonar hasta la Vigilia Pascual en la Noche Santa.

La celebración se realiza en un ambiente festivo y con una gran solemnidad y en parte de alegría pero también de tristeza por lo que ocurrirá a partir de esa misma tarde de Jueves Santo. Una vez se ha repartido la Comunión, el Santísimo Sacramento se traslada del Sagrario en procesión por el interior de la iglesia, al llamado "Altar de la reserva" o "Monumento", un altar efímero que se coloca ex-profeso para esta celebración, debido a que en la celebración del Viernes Santo no se celebra la Eucaristía. Automáticamente, una vez se ha reservado al Santísimo, los oficios finalizan de un modo tajante, ya que el sacerdote no imparte la bendición, pues la celebración continuará al día siguiente y es el seglar el que nos informa de que la celebración ha terminado y se nos invita a celebrar al día siguiente la muerte del Señor. Igualmente, el altar es despojado de todo tipo de ornato quedando lo más sobrio posible, inclusive sin mantel.

El lavatorio queda reflejado también en el Evangelio del día:

Durante la noche se mantiene la adoración del Santísimo en el "Monumento", celebrándose la llamada "Hora Santa" en torno a la medianoche, quedando el Santísimo allí hasta la celebración del Viernes Santo. Esta reserva recuerda la agonía y oración en Getsemaní y el encarcelamiento de Jesús, y por eso los sacerdotes celebrantes de los oficios piden que velen y oren con Él, como Jesús pidió a sus apóstoles en el huerto de Getsemaní. Una vez han terminado los oficios, se rememora la oración y agonía de Jesús en el huerto de los olivos, la traición de Judas y el prendimiento de Jesús, que se suele celebrar con procesiones en la tarde-noche del Jueves Santo.

En algunos lugares, existe la tradición de visitar siete monumentos en distintos Templos de una misma ciudad, para recordar a modo de "estaciones", los distintos momentos de la agonía de Jesús en el Huerto y su posterior arresto.

Desde hace unos años, la Iglesia Católica celebra el Jueves Santo, el llamado Día del Amor Fraterno

El Jueves Santo Jesús cenó la Pascua con sus apóstoles o discípulos, siguiendo la tradición judía, ya que según ésta se debía de cenar un cordero puro y del año; con la sangre de éste se debía rociar la puerta en señal de purificación ya que si no se hacía así el ángel exterminador entraría a la casa y mataría al primogénito de esa familia (décima plaga), según lo relatado en el libro del Éxodo.

VIERNES SANTO

El Viernes Santo es una de las principales celebraciones de la religión del Cristianismo, dentro de la denominada Semana Santa. Este día se recuerda la Muerte de Jesús de Nazaret.

En este día, la Iglesia Católica manda a sus fieles guardar ayuno o bien abstinencia de carne, a fin de hacer propios los sufrimientos de Cristo, y con él, unirnos al sufrimiento de los pobres, los enfermos y aquellos cuya alma está atribulada.

En la religión católica siguiendo una antiquísima tradición, en este día no se celebra la Eucaristía y se venera la Cruz.

En lugar de la Misa, se celebra la "Liturgia de la Pasión del Señor" a media tarde del viernes, de ser posible cerca de las tres de la tarde, hora en la que se ha situado la muerte del Señor en la cruz. Por razones pastorales puede celebrarse más tarde, pero no después de las seis.

El sacerdote y el diácono visten ornamentos rojos, en recuerdo de la sangre derramada por Jesucristo en la cruz. Los obispos participan en esta celebración sin báculo y despojados de su anillo pastoral. Al momento de la veneración de la santa cruz, irán descalzos.

Antes de iniciar la celebración, el templo se presenta con las luces apagadas, y de no ser posible, a media luz. El Altar (y los laterales) se encuentran sin manteles ni adornos, mientras que a un costado de éste, ha de disponerse un pedestal para colocar en él la santa cruz que será ofrecida a veneración.

El comienzo de esta celebración es en silencio. El sacerdote se postra frente al altar, con el rostro en tierra, recordando la agonía de Jesús. El diácono, los ministros y los fieles se arrodillan en silencio unos instantes. El sacerdote, ya puesto de pie, se dirige a la sede donde reza una oración (a modo de oración colecta).

En seguida, estando los fieles sentados, se proclaman dos lecturas, la primera del profeta Isaías (el siervo sufriente) y la segunda del apóstol San Pablo, intercaladas por un salmo ("Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu").

Después de la segunda lectura, sin aclamación, se proclama el relato completo de la Pasión según San Juan, en cuya lectura participan varias personas, leyéndose los papeles de Jesús (por el diácono o el sacerdote), el cronista por una persona y el Sanedrín (las personas que aparecen en el relato) por otro, siendo un seglar el que informa de lo que se va a ir realizando a lo largo de ésta celebración, al igual que en el día anterior. La homilía es algo más breve de lo habitual debido a lo extenso del Evangelio.

Luego tienen lugar las peticiones, hechas hoy de manera solemne por la Iglesia, el Papa, los clérigos, fieles, gobernantes e incluso por los no católicos, los judíos y los ateos.

Después tiene lugar la veneración del Árbol de la Cruz, en la cual se descubre en tres etapas el crucifijo para la veneración de todos. El sacerdote celebrante va a los pies de la iglesia junto con dos personas (diáconos o monaguillos normalmente) que portan unos cirios y va avanzando con la cruz tapada con una tela oscura o roja y la va destapando mientras canta en cada etapa la siguiente aclamación: " Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la Salvación del Mundo", respondiendo los fieles y el coro "Venid a adorarlo", de modo que al llegar al Altar queda totalmente descubierta.

A continuación los sacerdotes besan la cruz y después todos los fieles. Mientras, se suele cantar alguna canción, la única en toda la celebración. Las que están mandadas en el Misal Romano son tres, que se cantan a continuación una de otra: Los "Improperios" o reproches de Jesús al pueblo, el "Crux Fidelis" ("Oh Cruz fiel", alabanzas a la cruz de Cristo), y el "Pange Lingua" (Canta Oh Lengua, himno eucarístico, que se canta durante el traslado del Santísimo Sacramento desde el Monumento al Altar).

Terminada esta parte, se coloca un mantel en el Altar y el celebrante invita a los fieles a rezar el Padre Nuestro como de costumbre. Se omite el saludo de la paz, y luego de rezado el Cordero de Dios, se procede a distribuir la Comunión a los fieles con las Sagradas Formas reservadas en el monumento el día anterior, o sea, Jueves Santo. La celebración culmina sin impartirse la bendición, al igual que en el día anterior ya que la celebración culminará con la Vigilia Pascual, y se nos invita a esperar junto a María la llegada de la Resurrección del Señor, pero mientras tanto, nos recojamos en un profundo silencio y meditemos sobre la Muerte del Señor. A continuación los sacerdotes, diáconos y ministros se marchan en silencio a la sacristía.

Junto a las ceremonias que tienen lugar en los templos, en muchos lugares se conmemora el Viernes Santo con el rezo del Vía Crucis literalmente el camino de la cruz, donde a través de catorce estaciones se rememoran los pasos de Jesús camino a su muerte. Este suele realizarse en el templo (donde hay representaciones pictóricas de las estaciones) o por las calles en torno al mismo. En algunos lugares existe la costumbre de que algunos fieles, debidamente caracterizados, dramaticen las distintas estaciones.

También es costumbre en algunos lugares la meditación de las "Siete Palabras" que Jesús pronunció en la Cruz.

En muchos lugares por la mañana del viernes santo, al igual que al día siguiente, suelen predicarse retiros espirituales y se dispone de sacerdotes atendiendo confesiones.

El Viernes Santo es el único día del calendario litúrgico católico donde no se celebra la Misa, como luto por la muerte del Señor.

En esta acción litúrgica se recoge una colecta, destinada a financiar el mantenimiento de los Santos Lugares de Israel y Palestina, donde vivió terrenalmente Nuestro Señor Jesucristo. Los encargados de mantener estos lugares son los Franciscanos Custodios de Tierra Santa.

SABADO SANTO

El sábado Santo (denominado hasta la reforma litúrgica de 1955 Sábado de Gloria) es el tercer día del Triduo Pascual, que concluye con las segundas Vísperas del Domingo de Resurrección culminando así para los cristianos la Semana Santa. Tras conmemorar el día anterior la muerte de Cristo en la Cruz, se espera el momento de la Resurrección. Es la conmemoración de Jesús en el sepulcro y su Descenso al Abismo. Una vez ha anochecido, tiene lugar la principal celebración cristiana del año: la Vigilia Pascual.

El Sábado Santo es un día de luto. En la Iglesia Católica también se conmemora la Soledad de María después de llevar al sepulcro a Cristo, quedando en compañía del Apóstol Juan. Pueden ser expuestas en la Iglesia, a la veneración de los fieles, la imagen de Cristo crucificado, o en el sepulcro, o descendiendo a los Infiernos, ya que ilustran el misterio del Sábado Santo. Hoy la Iglesia se abstiene absolutamente del sacrificio de la Misa. La Sagrada Comunión puede darse solamente como viático. No se conceda celebrar el Matrimonio, ni administrar otros sacramentos, a excepción de la Penitencia y la Unción de los Enfermos.

Hasta la reforma litúrgica de la Semana Santa acometida por el Papa Pío XII (encargada en 1955 a Monseñor Aníbal Bugnini como una especie de anticipo a la reforma litúrgica general del Concilio Vaticano II) se llamaba a este día Sábado de Gloria, pues la celebración de la Resurrección (la Vigilia Pascual) tenía lugar ya en la mañana del sábado. En 1951 Pío XII permitió, mediante el inesperado decreto "Dominicae Resurrectionis" de 9 de febrero (Vid. AAS 43 (1951), pp. 128-129), que la vigilia se realizase de noche, lo que tras otro decreto, el "Maxima Redemptionis" de 16 de noviembre de 1955 (Vid. AAS 47 (1955), pp. 838-841), fue obligatorio a partir de 1956. Desde entonces dicha Vigilia se celebra más razonablemente en horas de la noche, el Sábado Santo queda para los católicos más como un día de espera, expectante por la gran celebración que tendrá lugar unas horas más tarde.

Aunque en muchos lugares sigue denominándose así por la costumbre, su uso es incorrecto.

Como no puede celebrarse ningún rito oficial durante el día, se suelen predicar retiros espirituales, y en muchos lugares también los sacerdotes durante el día atienden confesiones. También es costumbre en algunos templos el rezo de la Liturgia de las Horas por parte de los clérigos con participación de fieles seglares

DOMINGO DE RESURRECCION

El Domingo de Resurrección,también conocido  como ,Pascua Florida, Domingo de Pascua, o simplemente Pascua, es la fiesta central del cristianismo, en la que se conmemora, de acuerdo a los evangelios canónicos, la resurrección de Jesús al tercer día después de haber sido crucificado.


El Domingo de Resurrección marca el final de la Cuaresma, un período de cuarenta días de ayuno, oración y penitencia. La última semana de la Cuaresma se celebra la Semana Santa en conmemoración de la crucifixión y muerte de Jesús. A la Semana Santa le sigue un período de cincuenta días también llamado Pascua o Tiempo pascual, que termina con el Domingo de Pentecostés.

El Domingo de Resurrección es una fiesta móvil, lo que significa que no se fija en relación al calendario civil. El Primer Concilio de Nicea (año 325) estableció la fecha de la Pascua como el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte.  La fecha por tanto, varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril. El cristianismo oriental basa sus cálculos en el calendario juliano, por lo que su fecha se sitúa entre el 4 de abril y 8 de mayo.

Durante este día se celebran en distintos lugares del mundo procesiones religiosas, así como celebraciones litúrgicas. Las costumbres del Domingo de Resurrección varían en todo el mundo cristiano, pero la decoración huevos de Pascua es un algo común en el mundo occidental.

Los primeros cristianos ?que eran judíos? celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía. Pero desde el Primer Concilio de Nicea (en el 325) los cristianos separaron la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitándole los elementos hebreos. Pero dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea. Hoy día la Iglesia católica mantiene el carácter móvil de la fecha de Pascua.

Esta fiesta determina el calendario móvil de otras fiestas: así la Ascensión (el ascenso de Jesús al cielo) se celebra 40 días después de Pascua, y Pentecostés 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos (que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén). La Octava de Pascua (popularmente conocida como «semana de Pascua») es la semana que sucede a este Domingo de Pascua (o Domingo de Resurrección). El tiempo pascual o tiempo de Pascua designa, en la liturgia católica, las semanas que van desde el Domingo de Resurrección hasta el de Pentecostés.

La expresión «pascua» remite principalmente a la fiesta de la Resurrección, que también es llamada a veces «pascua florida», pero también se usa para referirse a otras tres celebraciones cristianas: la Navidad (25 de diciembre), la Epifanía o Adoración de los Magos (6 de enero) y Pentecostés, la venida del Espíritu Santo (cincuenta días después de la Resurrección). En Chile, el término Pascua se aplica coloquialmente a la Navidad, mientras que a la Pascua se le llama «Pascua de Resurrección.

El Nuevo Testamento enseña que la resurrección de Jesús, que celebra la Pascua, es fundamento de la fe cristiana. La resurrección estableció a Jesús como el Hijo de Dios y se cita como prueba de que Dios juzgará al mundo con justicia. Dios ha dado a los cristianos "un nuevo nacimiento a una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos". Los cristianos, por la fe en el poder de Dios han de discernir espiritualmente con Jesús resucitado, para que se pueda caminar en una nueva forma de vida.

La Semana Santa, y la Pascua en particular, está ligada a través de la última cena y la crucifixión de Jesús a la Pésaj (Pascua Judía) y al Éxodo del pueblo hebreo narrado en el Antiguo Testamento. De acuerdo con las escrituras, Jesús, mientras preparaba a sus discípulos y a él mismo para su muerte durante la última cena, dio a la cena de Pascua un nuevo significado. Él identificó el pan y la copa de vino como su cuerpo antes de ser sacrificado y su sangre derramada. El apóstol Pablo, sobre la celebración de la Pascua dice: "Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad".

La celebración de la Pascua de Resurrección se presenta de diferentes formas entre los cristianos occidentales. La práctica litúrgica tradicional, tal como se practica entre los católicos y algunos luteranos y anglicanos se inicia en la noche del Sábado Santo con la Vigilia Pascual. Así pues, la liturgia más importante del año se inicia con la bendición del fuego pascual en la oscuridad total, la iluminación del Cirio Pascual (símbolo de Cristo resucitado) y el canto del Exultet, o pregón pascual, atribuido a San Ambrosio de Milán.

Después se leen numerosas lecturas del Antiguo Testamento: pasajes como las historias de la creación, el sacrificio de Isaac, el cruce del Mar Rojo y la anunciada venida del Mesías. Esta parte del servicio religioso culmina con el canto de la Gloria y del Aleluya y con la proclamación de la resurrección según el Evangelio.

En ese momento, y dependiendo la costumbre local, se pueden tocar las campanas de los templos y encender las luces. A continuación, la atención se desplaza desde el altar a la pila bautismal. Antiguamente, la Pascua se consideraba el momento ideal para que los conversos recibieran el bautismo, y esta práctica continúa dentro de la religión católica y la comunidad anglicana. Si hay bautizos en este momento o no, es tradicional que la congregación a renovar los votos de su fe bautismal. Este acto es a menudo sellado por la aspersión de la congregación con el agua bendita. El sacramento católico de la Confirmación también puede ser celebrado durante la Vigilia.

En general, las misas se celebran como de costumbre, pero de manera más solemne y festiva, con abundantes instrumentos musicales y arreglos corales, incienso, y un reiterativo Aleluya que se verá en el Salmo que se canta ese día, en la propia aclamación al Evangelio. La Vigilia Pascual concluye con la celebración de la Eucaristía (conocida en algunas tradiciones como la Sagrada Comunión).

Como algunas diferencias, ciertas iglesias prefieren mantener esta vigilia desde muy temprano en la mañana del domingo en vez del sábado por la noche, las iglesias protestantes en especial, para reflejar el relato del evangelio de las mujeres que acuden a la tumba al amanecer del primer día de la semana

En países hispanos, y en particular en España, se celebran procesiones poniendo un punto final a la celebración de la Semana Santa. Muchas de ellas tienen como punto más destacado el Encuentro entre las imágenes de la Virgen y Cristo Resucitado.

En Filipinas, predominantemente católica romana, la mañana de Pascua (conocido en el idioma nacional como "Pasko ng Pagkabuhay Muling" o la Pascua de la Resurrección) está marcada con una celebración de gozo, al amanecer, en la que grandes estatuas de Jesús y María son llevadas en procesión para encontrarse, imaginando la primera reunión de Jesús y su madre, María, después de la Resurrección de Jesús. Esto es seguido por una alegre misa de Pascua.

En la cultura polaca, se celebra la Rezurekcja (procesión de Resurrección) en una alegre Misa de Pascua por la mañana, al amanecer, cuando las campanas suenan y se tiran petardos para conmemorar la resurrección de Cristo sobre la muerte. Antes de que comience la misa al amanecer, una procesión festiva lleva el Santísimo Sacramento bajo un palio rodea a la iglesia. Dentro del templo, las campanas replican y son agitadas vigorosamente por monaguillos, y el aire se llena de incienso. Otra tradición polaca de Pascua es la denominada ?wi?conka, la bendición de las cestas de Pascua por el sacerdote de la parroquia el Sábado Santo. Esta costumbre se celebra no sólo en Polonia, sino también en los Estados Unidos por los ciudadanos de

sábado, 24 de marzo de 2012

REGLAS FOTOGRAFICAS


La Regla De Los Tercios. Zonas fuertes en la imagen





Regla de los tercios
Esta regla indica al fotógrafo cuáles son las zonas dentro de una fotografía más apropiadas para situar aquellos objetos que desea que sean el centro de interés de su escena. ¿En qué consiste la regla? Muy sencillo, en las fotografías existen 4 líneas fuertes, que se obtienen de dividir en tres partes iguales la imagen, tanto en el eje horizontal como en el vertical. De la intersección de estas líneas fuertes se obtienen, a su vez, 4 puntos fuertes, que son las zonas a las que se dirige nuestra mirada al observar una fotografía y que, por tanto, serán adecuadas para situar en ellas aquellos objetos sobre los que queramos centrar la atención. Aunque parezca extraño, es preferible situar el centro de interés en uno de estos cuatro puntos que en el centro de la fotografía; nuestros ojos son así de caprichosos.


En caso de existir más de un objeto que se quiera situar como centro de interés, entonces se ubican en los distintos puntos fuertes. En el caso de haber dos, se debe procurar que estén en puntos fuertes opuestos, la composición de la fotografía lo agradecerá.

Lo ideal es aplicar la regla antes de disparar, pero gracias a los programas de retoque se puede hacer que las fotografías cumplan esta regla aún no habiéndola seguido en el momento del disparo.

En cuanto al porqué de la "fuerza" de estos puntos se encuentra en la también archiconocida proporción áurea, si bien la aproximación de los tercios es sólo eso, una aproximación. Aunque funciona francamente bien.

La Regla Del Horizonte



Regla del Horizonte
Derivada de la regla de los tercios, surge esta regla que indica al fototógrafo dónde debe situar el horizonte en sus composiciones. Instintivamente se tiende a situar el horizonte en el centro de las fotografías, sin embargo, lo que dice esta regla es que se debe situar el horizonte bien en una de las líneas fuertes horizontales o en la otra, pero nunca en el centro de la imagen.

La elección de una u otra línea fuerte vendrá en función de a qué elemento se desee dar más peso en la composición.

La Regla Del Movimiento



Regla del movimiento
Esta regla indica cómo disponer los elementos en una fotografía en la que se desea transmitir sensación de movimiento.

La regla es muy sencilla y se puede resumir en la siguiente frase: los elementos en movimiento deben "entrar" en la fotografía, es decir, deben estar a uno de los lados de la fotografía, dejando mayor espacio en la dirección del movimiento.

La Regla De La Mirada



Regla de la Mirada
La regla de la mirada es, en esencia, muy similar a la del movimiento. Consiste básicamente en que la persona (animal u objeto) que mira debe estar situada en la foto de tal modo que el espacio libre que queda en el sentido de la mirada sea superior al que queda detrás. Esta regla resulta francamente útil en fotografía de retrato.

La Curiosa Regla de Los Impares



Regla de los Impares
Ésta es probablemente la regla de composición menos básica de las citadas en este artículo. Sin embargo, es tan simple que se ha decidido incluirla dentro de las reglas básicas.

Lo cierto, además, es que no se trata en sí de una regla, sino más bien de una reflexión sobre la curiosa belleza que aportan aquellas fotografías que incorporan un número impar de elementos. Aunque lo impar puede ser considerado en muchas ocasiones como un signo de imperfección, en otros casos transmite cierto encanto y eso es lo que pretende reflejar esta regla. A pesar de existir estas normas no se debe olvidar que al menos en fotografía las reglas están hechas para romperlas.

Los consejos que aportan estas reglas funcionan muy bien y te proporcionan generalmente, muy buenas composiciones. Pero nunca está de más probar, innovar, crear, sorprender... Al fin y al cabo, la fotografía es un arte. Y muchas veces las obras de arte que más éxito tienen son aquellas en las que el autor se ha salido del molde y ha hecho algo nuevo, rompedor, distinto.

El Papel de las Líneas en la composición

Empieza a identificar las líneas en las fotografías como guías para observador, como caminos que cuando se aprecie una foto se tiende a recorrer, como si de una dirección obligatoria se tratase. Nuestros ojos son así de "dóciles" y cuando observan una línea en la fotografía tienden a seguirla de principio a fin.

Así que para mejorar la compopsicón de las Fotografías, el fotógrafo, debe ser consciente de que las líneas conducen al que observa. De modo que habrá de situarse al final de las líneas aquellos objetos sobre los que se desea llamar la atención. Por otro lado, en ocasiones las líneas son el verdadero motivo y, se deben saber interpretar, en función de su disposición.

En fotografía cuando se habla de líneas no se refiere exactamente a objetos longitudinales que presenten claramente líneas definidas. La sensación de linealidad también se puede conseguir con una secuencia de elementos debidamente alineados, por lo que el concepto de línea es más amplio que un simple objeto con esa forma.

El Significado de las Líneas

Las líneas tienen un significado y proporcionan sensaciones distintas dependiendo de la orientación de las mismas dentro de la fotografía.

Líneas Horizontales: Estabilidad y Calma



Lineas Horizontales
Estas líneas ofrecen al observador una sensación de tranquilidad, calma, paz, sosiego... Las líneas horizontales más habituales: el horizonte, el mar, un río, un puente... producen una sensación de estabilidad, de relajación, de espera, o de serenidad.

A la hora de ubicar estas líneas en las fotografías es importante recordar las recomendaciones de la regla de los tercios, situándolas en las líneas fuertes de la fotografía y no en el centro.

Si se quiere romper la monotonía de las líneas, se debe ubicar algún elemento cerca de estas, sin olvidar colocarlos en los puntos fuertes de la regla de los tercios. A la hora de presentar estas líneas, un encuadre vertical generará más tensión en la fotografía, mientras que uno horizontal ampliará, si cabe, la sensación de quietud.

Líneas Verticales: Fuerza y Potencia



Lineas Verticales
Al observar árboles, torres, edificios en general, rascacielos, monumentos de acentuada verticalidad, etc, todos estos elementos tienen la propiedad de transmitir al que los ve una sensación de fuerza, de poder, de desafío de la ley de la gravedad. Una sensación que puede acentuarse, si cabe, con un encuadre vertical, ya que con este tipo de encuadres, se confiere a las imágenes mayor tensión y "peso".

En cuanto a la hora de colocar estas líneas en la fotografía, se debe tener en cuenta la regla de los tercios procurando que el objeto ocupe una de las dos líneas fuertes verticales de la fotografía y no el centro, como intuitivamente tendemos a buscar.

Líneas Diagonales



Lineas Diagonales
El papel de las líneas diagonales es más secundario que el de horizontales y verticales. Las líneas diagonales suelen emplearse casi exclusivamente para guiar la vista del que observa la fotografía hacia el verdadero centro de interés de la imagen.

No obstante, transmiten sensaciones de mayor profundidad en las fotos, permiten conseguir la "Tercera Dimensión" en muchas de ellas y, sobre todo, un mayor dinamismo y acción. A la hora de mostrar diagonales en las fotografías suele funcionar especialmente bien el llevar la diagonal desde la esquina inferior izquierda de la foto hasta el tercio superior del lado derecho. Aunque tampoco queda mal si se lleva al tercio inferior.

Al parecer hay estudios que dicen que ésa es la dirección con la que tendemos a analizar las fotografías, de ahí la importancia de mostrar una diagonal que recorra ese espacio y guíe de forma natural al observador.

Lineas convergentes

Líneas Convergentes

En ocasiones se suele buscar que las líneas diagonales que se introducen en la imagen, en caso de haber varias, converjan y se incremente, de ese modo, el poder de dirigir la mirada del observador.


rock and roll terrestre o terremoto


El tema de esta semana fue el temblor de la ciudad de Mexico asi quie en base a que el mejor remedio para evitar conjeturas erroneas y psicosis es la informacion lñes presento este pequeño ensayo con informacion para que estemos concientes de lo que enfrentamos y que evitemos falsa informacion que solo hace generar preocupacion y desinformacion                                                        

 Causas de los terremotos



      En general, los términos "terremoto", "movimiento de tierra", "seísmo"




o "sismo" (en inglés "earthquakes" o "quakes") vienen a ser prácticamente sinónimos, si bien en algunas partes del planeta con la palabra "terremoto" se designa específicamente a los seísmos o temblores de tierra de gran magnitud. Para entender por qué se produce un terremoto conviene tener unas breves nociones de la materia Tectónica de Placas, rama dependiente de la Geología. Sus postulados se pueden resumir en estas breves ideas:
  
La corteza terrestre se compone de diferentes placas tectónicas, cada una de una composición y de un grosor determinados.



El proceso de evolución del planeta sigue su curso y dichas placas s e mueven constantemente, buscando acomodarse.
Los movimientos de las placas son imperceptibles y muy lentos pero cuando dos placas intentan acomodarse en un mismo espacio, chocan y su movimiento natural las lleva a desplazarse una debajo de otra.
Las zonas donde dos placas chocan y se desplazan reciben el nombre de "fallas” y acumulan energía procedente de dicha tensión tectónica, siendo estos puntos los lugares con más probabilidades de originar terremotos.
El punto de la confluencia de placas donde se origina el terremoto se denomina "hipocentro". La proyección de dicho punto sobre la superficie terrestre es denominada "epicentro".
     Una erupción volcánica también es susceptible de originar seísmos de diversa consideración. Igualmente, se apunta que ciertas actividades del hombre, como ensayos nucleares o acumulación de agua en presas y represas, podrían originar actividad sísmica.





Límites de placas

   Es donde las placas convergen e interaccionan. Existen tres clases: 

Divergente o constructivo: las placas se separan y se alejan unas de otras, por ejemplo, la dorsal mesoatlántica, formada por la separación de las placas de Eurasia y Norteamérica y las de África y Sudamérica, o el Gran Valle del Rift.
Convergente o destructivo: una placa choca con otra, el resultado de esa colisión depende del tipo de litosfera de las placas. Si una placa oceánica colisiona contra una continental, la placa oceánica es empujada debajo formando una zona de subduccción. En la superficie se observará una fosa oceánica en el agua y un grupo de montañas en tierra. Si colisionan dos placas continentales se crean extensas cordilleras, como la del Himalaya, resultado del choque entre la placa Indoaustraliana y la Euroasiática. Si son dos placas oceánicas las que colisionan, se forma un arco de islas, como Japón.
Transformante o conservativo: los bordes de las placas se deslizan a lo largo de una falla de transformación. Las placas no se deslizan de forma continua sino que, debido a la fricción, ambas placas acumulan tensión hasta que esa energía acumulada se libera en forma de movimiento de la falla, causando terromotos. Un ejemplo de límite conservativo sería la falla de San Andrés, en el oeste de América del Norte.


Regiones sísmicas

  Existen regiones de la Tierra en las que la incidencia de terremotos es más alta que en otras y los sismógrafos (instrumentos para medir seísmos) y centros de predicción no tienen ni un día de descanso. La repetida sucesión de sismos en algunos lugares del mundo ha permitido a los geólogos determinar las regiones de mayor actividad sísmica. Si usted vive en alguna de estas zonas en las que los terremotos son habituales debería pensar en qué hacer en caso de terremoto.


- Círculo circumpacífico (Cinturón de Fuego o Fire Belt): Esta primera zona es la más activa del mundo y en ella se libera el 80% del total de la energía sísmica. Las costas orientales de las islas japonesas junto con las islas Aleutianas, Kamchatka y Louriles conforman la parte norte de esta región que se subdivide en dos alineamientos:

Uno pasa por Taiwan y el arco de Filipinas
El otro más hacia el Este queda formado por las crestas submarinas de las Islas Bonin, las Marianas, el archipiélago de Guam y las Carolinas Occidentales.
     Los dos alineamientos vuelven a unirse a la altura de Nueva Guinea y el círculo continúa por las Islas Salomón, Nueva Hebrides, Fidji, Tonga-Kermadec y Nueva Zelanda.

     Este círculo sísmico ha sido responsable de terremotos famosos como el de San Francisco de 1906, que registró una magnitud de entre 7,5 y 8 en la escala Richter. La amenaza no cesa ya que California se encuentra en continuo riesgo de sufrir seísmos debido a la cantidad de fallas que atraviesan este estado, como la famosa falla de San Andrés. Los efectos de los terremotos han llevado a los sismólogos estadounidenses a hablar de la posibilidad de que un temblor sísmico devastador arrase las costas californianas. Esto se conoce como el "Big One".



- Área Sureste del Pacífico: Los terremotos de esta región se asocian a los rifts oceánicos que van desde las Islas Balleny de la Antártica, pasando por el Golfo de California hacia la Cresta de la Isla de Pascua y las Galápagos. Los seísmos son superficiales.

- Antillas del Sur: Esta zona comienza en las Antillas del Sur y discurre a lo largo de todo el litoral del Pacífico en la zona sur del continente americano y por debajo de los Andes, englobando el bucle de las Antillas (México, California y Alaska) y terminando al norte en las Islas Aleutianas. Aquí se han producido algunos de los peores terremotos de la historia


     En 1960 en esta zona Chile sufrió el mayor terremoto que se conoce en la historia de la humanidad con una magnitud de 9,5 y con un total de 1.655 víctimas mortales. Sólo una década más tarde, en 1970, 66.000 personas morían en Perú a causa de otro seísmo en este área que alcanzó los 7.9 grados Richter. Más recientemente también tuvo lugar el terrible terremoto de Haití de 2010, de magnitud 7, que se cobró la vida de 222.570 personas.

- Zona sísmica transasiática: Esta región sísmica se extiende desde Java y Sumatra a través del Himalaya, cruzando Europa hacia el Mediterráneo para desembocar en el Atlántico por la zona norte de África. El 17% de los grandes seísmos del mundo tienen lugar en esta área, incluidos algunos de los peores terremotos de la historia. Como el devastador seísmo de Sumatra en 2004, que provocó un tsunami y afectó a 14 países del sur de Asia y este de África, llevándose la vida de casi 230.000 personas. Sólo un año antes murieron 31.000 personas en la ciudad de Bam (Irán) en 2003. El de Messina, en Italia, que en 1908 alcanzó 7.2 grados en la escala Richter y provocó 100.000 muertos. En ésta misma zona, aunque en su extremo más occidental, ocurrió el devastador terremoto de Lisboa de 1755 en el que se estima que murieron unas 70.000 personas, causado por el enfrentamiento de las placas tectónicas Euroasiática y Africana.

 - Rifts medio-oceánicos: Indo-Atlántico e Indo-Antártico. El Océano Atlántico y el Índico están divididos por grietas de confluencia de placas tectónicas en las que se generan continuos terremotos.






Terminología



     Para entender mejor todo lo que se refiere a los terremotos es conveniente que demos un repaso a algunas palabras importantes que nos vamos a encontrar.

Centro Sismológico de la Europa Mediterránea (CSEM, European Mediterranean Seismological Centre): es un centro que se encarga del estudio de los seísmos producidos en la zona mediterránea de Europa.

Corteza continental o terrestre: es la capa más superficial de la Tierra, parte de la litosfera, que tiene un espesor variable entre los 5 kilómetros de profundidad en los océanos y hasta 40 kilómetros de profundidad media en las cordilleras continentales. La corteza terrestre está compuesta por rocas silíceas, distinguiéndose tres capas principales: capa sedimentaria: está formada por rocas sedimentarias que se sitúan sobre los continentes y sobre las plataformas continentales.
Corteza Oceánica: es uno de los dos tipos de corteza y está formada, esencialmente, por rocas básicas, los sedimentos son muy escasos y las rocas metamórficas menos frecuentes.

Department of Homeland Security (DHS): es el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos. Se encarga de las emergencias y desastres, de la inmigración y fronteras, investigación y tecnología y amenazas y protección entre otros asuntos.
Dinámica terrestre: es el movimiento que se desarrolla entre las distintas placas en las que se divide la corteza terrestre y que dan lugar a los terremotos, al vulcanismo, los maremotos etc.
Epicentro: punto de la superficie terrestre situado en la vertical del foco o hipocentro de un terremoto.

Erupciones volcánicas: la erupción volcánica arroja por el aire, en forma explosiva o por medio de una columna de gases, pedazos de lava o roca que de acuerdo con su tamaño pueden considerarse como cenizas, arenas, bloques o bombas. Estos pedazos se llaman “piroclastos” y pueden ser incandescentes. Los fragmentos de más de 6 cm. de diámetro se llaman bombas si eran fluidos al ser expulsados y adoptaron formas redondeadas o aerodinámicas durante su trayectoria; si eran sólidas o casi sólidas y conservaron sus formas angulosas, se llaman bloques. Los fragmentos de 60 a 2 mm. de diámetro se llaman lapilli, y los de menos de 2 mm. se llaman cenizas.

Fallas: es la superficie de contacto entre dos bloques separados por una rotura de la corteza terrestre que se desplazan en forma diferencial uno con respecto al otro. Se pueden extender espacialmente por varios cientos de km y en forma temporal por varios millones de años. Una falla activa es aquella en la cual ha ocurrido desplazamiento en los últimos 2 millones de años o en la cual se observa actividad sísmica. Existen varias fallas famosas en el mundo, una de ellas es la falla de San Andrés.
Falla normal: Son fracturas inclinadas con bloques que se deslizan en forma vertical principalmente. En este caso los bloques reciben el nombre de Techo y Piso, siendo el techo el bloque que yace sobre la fractura inclinada. Si el techo de la falla se mueve hacia abajo la falla es de tipo normal. En caso contrario se trata de una falla inversa
Fallas de rumbo (Strike-slip fault): Fallas verticales en las que se presenta solo desplazamiento en sentido horizontal.
Falla de San Andrés: la Falla de San Andrés es una falla tectónica que se expande por una longitud de aproximadamente 1.278 Kms a través de California, USA. Esta falla (fault) se ramifica en lo que es conocido como la Falla de San Jacinto y ambas se unen al norte del poblado de San Bernardino. Algunos científicos americanos creen que ésta falla puede provocar el "Big One".
Falla Oblicua: Cuando el movimiento es horizontal y vertical.
FEMA (Federal Emergency Management Agency): Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, es parte del DHS desde el año 2003. Su misión principal es reducir las pérdidas ocurridas durante cualquier tipo de desastre y proteger los Estados Unidos de cualquier riesgo.
Halon: el halon es una sustancia que se usa en algunos extintores y que es excelente en caso de fuegos eléctricos, adecuados para fuegos de clase B (tales como nafta, querosenos, aceites…) y aceptables para fuegos de clase A (fuegos en maderas, papel, telas, gomas…) y C (producido por gases y fuegos eléctricos)
Hipocentro: foco de un terremoto. Lugar donde se produce la liberación de energía que da lugar al seísmo. Idealmente el foco suele considerarse como un punto situado a cierta profundidad, pero realmente puede estar situado en una falla por lo cual se trata de un foco no puntual o extenso. Los hipocentros de los terremotos pueden ser superficiales o profundos. La máxima profundidad registrada es de unos 700 km.
Magnitud: es la energía real liberada en el foco o hipocentro del sismo. Se trata de una medida absoluta de la energía del temblor o terremoto expresada en movimiento o aceleración de las partículas del suelo. Se mide con instrumentos, como los sismógrafos y acelerógrafos y se usa en la escala de Richter o en la de magnitud del momento.
Movimientos sísmicos: están originados por los movimientos que se dan entre las distintas placas tectónicas originando una serie de fenómenos geofísicos como pueden ser los terremotos o los volcanes.
Patrones de sismicidad: se refieren a los cambios que pueden tener lugar en el número y características de los sismos que normalmente ocurren en una zona, y que se pueden presentar con cierta anterioridad a que ocurra el seísmo.
Placas tectónicas: partes rígidas superficiales de la Tierra, del orden de un centenar de kilómetros de espesor, cuyo conjunto constituye la litosfera. Pueden desplazarse horizontalmente sobre su substrato viscoso, llamado astenosfera. Los límites entre las placas (bordes de placas) son de tres tipos: rift oceánico, zona de subducción y falla transformante.
Potencial Sísmico: es la probabilidad de que, en algún lugar de su entorno y dentro de un intervalo de tiempo determinado, ocurra un sismo que produzca un efecto determinado en ese lugar. Así, el peligro potencial sísmico será muy grande en un lugar rodeado de fallas activas, o muy cercano a ellas (como, por ejemplo, Yakutat, en Alaska) y muy pequeño en los lugares lejanos de regiones sismogénicas, independientemente de que éstos se hallen habitados o no.
Rifts: los rifts son grietas que indican que el terreno está sufriendo divergencia (es decir se encuentran en los bordes donde dos placas se separan) y extensión. Estas zonas de rifts son propensas a generar seísmos y producir actividad volcánica.
Seísmo: movimientos bruscos de la corteza terrestre, o de los terrenos producidos por disturbios tectónicos o volcánicos. Los seísmos, sismos, terremotos o earthquakes se producen por liberación de energía, que se transmite de manera ondulatoria (ondas Po primaria y ondas So secundarias). La interacción de estas ondas con la superficie terrestre produce las ondas L, o superficiales, causantes de los daños sísmicos.
Sismógrafo: instrumento que detecta las ondas sísmicas que los terremotos o explosiones generan en la tierra.
Sismólogo: es la persona que se encarga del estudio de terremotos y la propagación de las ondas elásticas (sísmicas) que estos generan por el interior y superficie de la Tierra. Un fenómeno que también es de interés es el proceso de ruptura de rocas, ya que éste es causante de la liberación de ondas sísmicas. El sismólogo también se encarga del estudio de maremotos y marejadas asociadas y trepidaciones previas a erupciones volcánicas. En general los terremotos se originan en los límites de las placas tectónicas y son producto de la acumulación de esfuerzos por interacciones entre dos o más placas.
Tectónica de placas: es la teoría científica que establece que la litosfera (la porción superior más fría y rígida de la Tierra) está fragmentada en una serie de placas que se desplazan sobre el manto terrestre fluido (astenosfera). Esta teoría también describe el movimiento de las placas, sus direcciones e interacciones (se mueven, empujan, presionan y comprimen unas contra otras).
USGS (United States Geological Survey): es una agencia de investigación independiente que recopila, estudia, analiza y provee información científica sobre las condiciones, asuntos y problemas concernientes a los recursos naturales, tales como el agua, los minerales, el carbón, el petróleo y el gas. Esta organización pretende: describir y comprender la Tierra; minimizar la pérdida de vidas y propiedades por desastres naturales; manejar los recursos hidrológicos, biológicos, energéticos y minerales; mejorar y proteger nuestra calidad de vida.

Vulnerabilidad hacia el terremoto: es un término relacionado con un edificio o estructura propenso o susceptible de sufrir daño o colapso debido a un terremoto. Se determina que un edificio es sísmicamente vulnerable si no cumple con los reglamentos vigentes para construcciones sismorresistentes o si un análisis determina que el sistema estructural no es apto para resistir las acciones sísmicas y es susceptible de sufrir daño severo o aún de colapsar debido a un evento destructivo.
Zona Sísmica: es un área donde hay gran actividad sísmica, es decir, donde es habitual que se desencadenen terremotos. Son zonas a las que hay que prestar especial atención para saber dónde y cuándo será el próximo terremoto

 México en el entorno de la sismicidad mundial.

La República Mexicana se caracteriza geológicamente por su gran actividad sísmica y volcánica. En el contexto de la Tectónica de Placas, México está ubicado en el llamado Cinturón de Fuego, donde se registra gran parte de los movimientos telúricos a nivel mundial. El país se ubica en la Placa Norteamericana, limitado en su porción sur y oeste, con las placas de Cocos, Rivera y del Pacífico.

La región de Mesoamérica, que abarca México y Centroamérica, se caracteriza por su alta actividad tectónica, resultado de la subducción de la placa de Cocos a lo largo de la Trinchera Mesoamericana. En el sur y oeste de México, la tectónica es más compleja debido a que es controlada por la subducción de la placa de Cocos bajo las placas de Norte América y del Caribe en el sureste. A su vez, las placas de Norte América y el Caribe tienen un límite transcurrente lateral izquierdo a lo largo de la fosa del Caimán y del sistema de fallas Motagua-Polochic.

Otro rasgo no menos importante es el arco volcánico centroamericano, el cual resulta de la subducción de la placa de Cocos debajo de la placa Caribe y que corre a lo largo de 1,500 kilómetros desde Guatemala hasta la frontera de Costa Rica- Panamá.

México es uno de los países del mundo con mayor actividad telúrica, ya que según estadísticas, se registran más de 90 sismos por año con magnitud superior a 4 grados en la escala de Richter, lo que equivale a un 60% de todos los movimientos telúricos que se registran en el mundo. La Tabla 1 muestra los sismos más importantes ocurridos en México durante los últimos años.

Con base en el registro estadístico, los estados con mayor riesgo y donde ocurren sismos de gran magnitud que pueden afectar a la Ciudad de México son: Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Estado de México y Veracruz.

 Sismos importantes en México.

En 1912 (19 de noviembre) ocurrió un sismo de magnitud 7.0 en la escala Richter que afectó al Estado de México con intensos deslizamientos de tierras y causó la muerte de 202 personas.

En 1920 (3 de enero), otro sismo de magnitud 6.4 afectó a los Estados de Puebla y Veracruz, provocando derrumbes en las laderas de montañas y dejando 430 muertos.

En 1932 (3 de junio) el sismo de mayor intensidad en el siglo, grado 8.4, afectó a los estados de Jalisco y Colima ocasionando un total de 300 muertos y 400 heridos.

En 1941 (15 de abril) otro de 7.9 grados de intensidad, afectó a los estados de Michoacán y Jalisco, destruyó la Catedral de Colima y dejó 90 muertos y 300 heridos.

En 1957 (28 de julio) un sismo de 7.7 grados, afectó el estado de Guerrero, produciendo tsunamis en Acapulco y Salina Cruz, dejando 28 muertos así como numerosos edificios y casas derrumbadas.

En 1964 (6 de julio) un sismo de 7.7 grados de intensidad, afectó a los estados de Guerrero y Michoacán, resultando 40 muertos y cuantiosas pérdidas materiales.

En 1973 (28 de agosto) otro de grado 6.8 afectó los estados de Oaxaca y Veracruz, ocasionó 527 muertos más de 4 mil heridos y pérdidas millonarias derivadas del derrumbe de casas y edificios.

En 1979 (14 de marzo) a las 5:07 hrs., otro de grado 7.6 con epicentro en las costas de Zihuatanejo, Guerrero ocasionó que cayeran tres edificios de un conjunto de doce en la Universidad Iberoamericana en el sur de la Ciudad de México, resultando afectados aproximadamente 600 inmuebles según los informes oficiales.

En 1985, el 19 de septiembre, las 7:19 a.m. hora del Centro, se produjo un sismo con magnitud de 8.1 grados en la escala de Richter, con epicentro en el Océano Pacifico, frente a la desembocadura del Río Balsas, entre los límites Michoacán y Guerrero, el cual provocó la mayor devastación urbana del siglo en el país, causando también 6,000 muertos según cifras oficiales. Posteriormente, el 20 de septiembre, se presentó un réplica de Ms 7,5 grados.

En 1999 ocurrieron dos sismos que causaron importantes pérdidas materiales y 50 decesos, El primero fue en Puebla y estados vecinos el 15 de junio de grado 6.7 que causó pérdidas por 1400 millones de pesos y el otro en Oaxaca el 30 de octubre de grado 7.5 con pérdidas por 1500 millones de pesos.

 Riesgo sísmico en la Ciudad de México.

Se denomina Riesgo Sísmico a la probabilidad de ocurrencia, dentro de un periodo y lugar determinados, de un sismo que cause ciertas pérdidas o daños. En el riesgo influyen el peligro sísmico, los posibles efectos locales de amplificación de las ondas sísmicas, la vulnerabilidad de las construcciones, la capacidad de respuesta de Instituciones y Autoridades así como las posibles pérdidas humanas y económicas.

El riesgo sísmico varía de una región a otra, dependiendo de la cercanía a las fallas activas, al tipo de suelo, a la edad y diseño de las edificaciones y en gran medida de la cantidad y tipo de asentamientos humanos localizados en el lugar. El riesgo sísmico en la Ciudad de México varía mucho de una zona a otra debido a la heterogeneidad y comportamiento de los suelos así como a la diversidad de los asentamientos humanos: por ejemplo, es alto en la zona centro, construida sobre sedimentos lacustres, donde el efecto local de amplificación de ondas de periodos del orden de 2 segundos, derribó gran cantidad de construcciones durante el sismo del 19 de septiembre de 1985, y es bajo en zonas como el Pedregal de San Ángel, donde las construcciones están asentadas sobre roca o sedimentos muy bien compactados.

Los daños sufridos debido a los sismos del 19 y 20 de septiembre de 1985, mostraron el grado de vulnerabilidad que tiene la Ciudad de México. La gran concentración de población e infraestructura, la presencia de arcillas lacustres con una peculiar respuesta dinámica, aunado a la cercanía a zonas sismogénicas de importancia, colocan a la Ciudad en un escenario desfavorable ante la ocurrencia de sismos.

Aun cuando los reglamentos de construcción se adecuaron y contemplan normas más estrictas, esto aplica para las construcciones actuales, no así para un gran número de inmuebles cuyas características estructurales, de mantenimiento y antigüedad, los coloca en situación de riesgo potencial en caso de que un sismo de magnitud importante afecte a la ciudad. Aunado a esto, el gran núcleo poblacional que representa la ciudad y la presencia de infraestructura estratégica, obligan a contar con sistemas de alertamiento sísmico que ayuden a reducir la vulnerabilidad así como las pérdidas humanas y materiales.

 Zonificación estratigráfica.

Como lo define el artículo 170 del Capítulo VIII, del Título Sexto del Reglamento de Construcciones del Distrito Federal, para fines de la presente norma la ciudad se divide en tres zonas con las siguientes características generales:

 a) Zona I. Lomas, formadas por rocas o suelos generalmente firmes que fueron depositados fuera del ambiente lacustre, pero en los que pueden existir, superficialmente o intercalados, depósitos arenosos en estado suelto o cohesivos relativamente blandos. En esta zona, es frecuente la presencia de oquedades en rocas, de cavernas y túneles excavados en suelos para explotar minas de arena y de rellenos no controlados;

b) Zona II. Transición, en la que los depósitos profundos se encuentran a 20 m de profundidad, o menos, y que está constituida predominantemente por estratos arenosos y limo arenosos intercalados con capas de arcilla lacustre; el espesor de éstas es variable entre decenas de centímetros y pocos metros; y

c) Zona III. Lacustre, integrada por potentes depósitos de arcilla altamente compresibles, separados por capas arenosas con contenido diverso de limo o arcilla. Estas capas arenosas son generalmente medianamente compactas a muy compactas y de espesor variable de centímetros a varios metros. Los depósitos lacustres suelen estar cubiertos superficialmente por suelos aluviales, materiales desecados y rellenos artificiales; el espesor de este conjunto puede ser superior a 50 m.

El sistema de alertamiento sísmico debe ser considerado como prioritario en las zonas de lago y de transición (zonas II y III), ya que en dichas zonas la respuesta de terreno es desfavorable para el comportamiento de las estructuras.

 Zonificación sísmica.

Diversas investigaciones y trabajos científicos en materia de Ingeniería Sísmica, han dado como resultado una zonificación sísmica de la Ciudad de México, que muestra las zonas con mayor impacto y que presentan aceleraciones del terreno desfavorables para la estabilidad de la infraestructura civil. De esta forma las delegaciones con mayor riesgo sísmico de la ciudad son: Cuauhtémoc, Benito Juárez, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Iztacalco, Iztapalapa, Xochimilco y Tláhuac.

Para los efectos de diseño sísmico de las estructuras, las Normas Técnicas Complementarias para Diseño por Sismo, consideran la zonificación estratigráfica del Distrito Federal que fija el artículo 170 del Reglamento. Adicionalmente, la zona III se divide en cuatro subzonas (IIIa, IIIb, IIIc y IIId ), según se indica en la figura 1.

El coeficiente sísmico (c) es el cociente de la fuerza cortante horizontal que debe considerarse que actúa en la base de la edificación por efecto del sismo (Vo) entre el peso de la edificación sobre dicho nivel (Wo).

El coeficiente sísmico para las edificaciones clasificadas como del grupo B en el artículo 139 del Reglamento (viviendas, hoteles, comercios e infraestructura no vital) se tomará igual a 0.16 en la zona I, 0.32 en la II, 0.40 en las zonas IIIa y IIIc, 0.45 en la IIIb y 0.30 en la IIId (ver tabla 2).